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La OPI de Anthropic podría superar el récord histórico de SpaceX

Anthropic no se conformaría con protagonizar una de las mayores salidas a bolsa del sector tecnológico. La empresa responsable de Claude está estudiando una oferta pública inicial capaz de igualar o superar el récord establecido por SpaceX en junio de 2026, una operación que ya fue la mayor OPI de la historia.

El plan todavía no es definitivo. Anthropic estaría calculando el tamaño de la colocación y podría presentar públicamente su documentación regulatoria antes de que termine agosto. Si mantiene el calendario previsto, su debut podría producirse durante el otoño o antes de finalizar el año.

Empresa de inteligencia artificial preparándose para una salida a bolsa de tamaño récord

El récord de SpaceX que Anthropic quiere superar

SpaceX colocó inicialmente acciones por valor de 75.000 millones de dólares. Esa cifra convirtió su estreno bursátil en la mayor venta inicial de acciones jamás realizada. Al incluir la opción de sobreasignación, que permite a los bancos colocar títulos adicionales si la demanda es elevada, la cantidad final ascendió a unos 86.200 millones.

Esta distinción importa. Cuando se afirma que Anthropic pretende igualar a SpaceX, la referencia publicada es el tramo inicial de 75.000 millones. Para superar también la cifra final tendría que acercarse o rebasar los 86.200 millones. En un escenario especialmente ambicioso, una colocación cercana a los 100.000 millones no sería matemáticamente imposible, pero no existe todavía un objetivo oficial confirmado.

Según Bloomberg, Anthropic espera igualar o superar el tamaño de la OPI de la compañía espacial, de acuerdo con personas familiarizadas con los preparativos. Las conversaciones continúan y tanto el volumen como la fecha pueden cambiar antes de presentar el folleto definitivo.

Una valoración privada de 965.000 millones

Anthropic llega a esta fase con una valoración de 965.000 millones de dólares, alcanzada en mayo tras captar 65.000 millones en una ronda privada. Es una referencia enorme, cercana al billón, pero no equivale al dinero que recibiría en la OPI. La valoración representa cuánto valdría el conjunto de la empresa; la colocación mide solo las acciones vendidas al público.

Algunos inversores han planteado que el debut podría valorar la compañía en torno a dos billones de dólares. Esa cifra es una expectativa de mercado, no una decisión comunicada por Anthropic. De hecho, las reuniones recientes encabezadas por el director financiero, Krishna Rao, habrían evitado concretar la valoración buscada.

El crecimiento de Claude explica parte de la ambición

El argumento más fuerte para defender una operación de este tamaño es el crecimiento del negocio. Anthropic registró más de 11.500 millones de dólares de ingresos preliminares en el segundo trimestre de 2026, frente a 787 millones en el mismo periodo del año anterior. Se trata de un salto superior a catorce veces en doce meses.

Además, el ritmo anualizado de ingresos habría superado los 65.000 millones al cierre de julio. Esta métrica proyecta el rendimiento reciente como si se mantuviera durante un año completo; por tanto, no significa que Anthropic ya haya facturado esa cantidad en 2026. La información financiera recopilada por Cinco Días también señala que la compañía obtuvo resultado operativo ajustado positivo en el trimestre.

Claude ha ganado terreno especialmente entre empresas y equipos de programación, donde el consumo mediante API y las herramientas de agentes generan facturación recurrente. Ese perfil empresarial puede resultar atractivo para el mercado porque depende menos de una única suscripción de consumo, aunque la competencia cambia con una rapidez incómoda y los clientes pueden repartir su gasto entre varios proveedores.

Equilibrio entre el crecimiento financiero de la inteligencia artificial y su gasto en centros de datos

Crecer tan rápido también cuesta una fortuna

La otra cara de la historia es el gasto. Entrenar modelos punteros y servirlos a millones de usuarios exige chips, electricidad, centros de datos y contratos de computación de dimensiones extraordinarias. La inversión necesaria sigue creciendo. Un trimestre con beneficio operativo ajustado no demuestra todavía que el negocio haya alcanzado una rentabilidad estable, sobre todo cuando las próximas generaciones de modelos reclamarán nuevas inversiones.

Una OPI récord permitiría financiar esa carrera con una fuente de capital más amplia y repetible, además de ofrecer liquidez a empleados e inversores privados. A cambio, Anthropic tendría que publicar cuentas detalladas, riesgos, compromisos de infraestructura y dependencia de socios como Amazon y Google. La transparencia exigida a una cotizada puede resultar tan relevante como el dinero captado.

La carrera con OpenAI también llega a Wall Street

Anthropic y OpenAI ya habrían presentado documentación confidencial para cotizar. Sin embargo, OpenAI estaría trabajando con 2027 como horizonte principal, mientras que Anthropic pretende completar su estreno antes de terminar 2026. Llegar primero le permitiría ocupar el escaparate bursátil de la IA generativa sin compartirlo inmediatamente con su gran rival.

Una oferta superior a 75.000 millones reforzaría además un año excepcional para las salidas a bolsa estadounidenses. También pondría a prueba cuánto capital puede absorber el mercado pocos meses después de SpaceX y si los inversores están dispuestos a valorar el rápido crecimiento de la IA por encima de sus costes y riesgos.

Una aspiración histórica que aún debe pasar por el folleto

El titular es contundente: Anthropic quiere disputar a SpaceX la mayor OPI jamás realizada. Pero el dato decisivo llegará cuando publique su documentación y concrete cuántas acciones venderá, a qué precio y con qué valoración. Hasta entonces, hablamos de preparativos comunicados por fuentes conocedoras del proceso, no de una oferta cerrada.

Si finalmente supera los 86.200 millones captados por SpaceX, Anthropic no solo batirá un récord financiero. Confirmará que la carrera por construir inteligencia artificial avanzada se ha convertido también en una competición por movilizar capital a una escala reservada hasta ahora a muy pocas compañías en la historia.