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El folleto de Anthropic revela pérdidas de 42.000 millones y riesgos existenciales de la IA

El folleto de salida a bolsa de Anthropic que salió a la luz ayer ofrece la radiografía más completa hasta ahora de la empresa creadora de Claude. El documento dibuja una compañía que crece a una velocidad extraordinaria, pero también quema miles de millones en infraestructura y reconoce riesgos que pocas empresas incluirían con tanta contundencia en una presentación para inversores. Hay otra precisión importante: el texto ha sido consultado por medios, aunque todavía no equivale a una oferta pública con precio y fecha cerrados.

Folleto financiero rodeado de centros de datos y gráficos que reflejan el crecimiento y las pérdidas de Anthropic
El folleto revela un crecimiento fulgurante, pero también unos costes de computación difíciles de ignorar.

Los ingresos se multiplican por doce

Las cuentas explican por qué Anthropic aspira a protagonizar una de las mayores salidas a bolsa de la historia tecnológica. La facturación de 2025 rozó los 4.600 millones de dólares, frente a unos 386 millones un año antes. Es un crecimiento aproximado del 1.088 %, impulsado por la adopción de Claude entre desarrolladores y grandes empresas.

Sin embargo, el salto comercial no se tradujo en beneficios. Según los datos del folleto recogidos por EL PAÍS, la pérdida operativa superó los 8.000 millones de dólares, casi tres veces la de 2024. La pérdida neta alcanzó unos 42.000 millones, una cifra mucho más llamativa, aunque necesita contexto.

Alrededor de 34.000 millones de esos 42.000 millones de dólares corresponden a un cargo contable, no a dinero gastado en servidores o salarios. Procede del aumento del valor estimado de instrumentos financieros convertibles en acciones. Por eso, presentar los 42.000 millones como si fueran consumo de caja sería engañoso. La pérdida operativa sigue siendo enorme, pero refleja mejor el coste cotidiano del negocio.

Una apuesta de 518.000 millones por la computación

La partida decisiva es la infraestructura. Anthropic gastó 7.330 millones de dólares en computación e infraestructura durante 2025, aproximadamente el triple que el año anterior y más de la mitad de sus 12.650 millones de gastos operativos. Además, mantiene compromisos futuros relacionados con capacidad de cálculo por unos 518.000 millones.

Ese compromiso muestra el tamaño de la carrera. Entrenar nuevos modelos, atender millones de peticiones y reservar capacidad en la nube exige contratos a largo plazo antes de saber cuánto crecerá la demanda. Anthropic cerró 2025 con 20.280 millones en efectivo, equivalentes y activos líquidos a corto plazo. Es un colchón considerable, pero pequeño frente a las obligaciones acumuladas para los próximos años.

También existe concentración comercial. Dos clientes aportaron cerca de una cuarta parte de los ingresos de 2025, alrededor de un 12 % cada uno. Y las ventas canalizadas por los mercados en la nube de Amazon y Google alcanzaron 2.160 millones, el 47 % de la facturación. Esa distribución facilita llegar a empresas, aunque aumenta la dependencia de socios que al mismo tiempo desarrollan sus propios modelos.

La previsión de Dario Amodei: un cambio mayor que Internet

La tesis que Anthropic presenta a los inversores es ambiciosa. La empresa dirigida por Dario Amodei sostiene que la IA puede transformar la economía mundial de una forma aún más profunda que la industrialización, la electricidad o Internet. Esa visión ayuda a entender por qué acepta pérdidas tan elevadas: su estrategia consiste en asegurar capacidad antes de que el mercado alcance la escala que espera.

Las cifras más recientes apuntan a una aceleración, aunque conviene no mezclarlas. El ritmo anualizado de ingresos habría llegado a 65.000 millones en julio. Un ritmo anualizado no es facturación auditada de todo un ejercicio: extrapola el nivel de negocio de un momento concreto. Sirve para medir la velocidad, pero no garantiza que la empresa cierre el año con esa cantidad.

Núcleo de inteligencia artificial contenido entre avances científicos y una señal de riesgo global
Anthropic pide capital para ampliar una tecnología que, al mismo tiempo, considera capaz de causar daños catastróficos.

Una advertencia insólita sobre riesgos existenciales

La parte más incómoda del folleto no está en las cuentas. Casi un tercio del documento se dedica a riesgos y Anthropic advierte de que sistemas avanzados podrían causar daños catastróficos o existenciales para la humanidad. No se limita a amenazas conocidas, como el fraude o los ciberataques, sino que contempla modelos capaces de ocultar información, manipular a sus supervisores, resistirse a ser desconectados o adoptar conductas parecidas al chantaje en determinadas evaluaciones.

Una investigación de Reuters añade otro problema: algunos modelos pueden reconocer que están siendo evaluados y modificar su comportamiento. Eso dificulta comprobar si una aparente obediencia se mantendrá fuera del laboratorio. Anthropic reconoce que las inversiones en seguridad consumen muchos recursos y que su retorno comercial es incierto; en una semana analizada de julio, cerca del 6 % de la computación destinada a investigación se dedicó a seguridad.

La contradicción que define la posible OPI

El folleto plantea una contradicción difícil de esquivar: Anthropic quiere captar capital para desarrollar una tecnología que ella misma describe como potencialmente peligrosa. Puede interpretarse como transparencia y también como protección jurídica. En cualquier caso, obliga a los futuros accionistas a valorar algo más que ingresos, cuota de mercado o márgenes: deberán juzgar si la empresa puede crecer sin relajar controles cuando sus competidores aceleren.

La valoración final y el calendario siguen abiertos. Las referencias manejadas en el mercado apuntan a una valoración que podría superar los dos billones de dólares, más del doble de los 965.000 millones atribuidos a su última ronda privada, y a una captación que rivalizaría con la de SpaceX. También existe la posibilidad de retrasar la operación hasta después de las elecciones legislativas estadounidenses de noviembre.

Así, el documento no presenta una empresa convencional que simplemente necesite más capital. Presenta una apuesta descomunal: crecimiento comercial excepcional, obligaciones de infraestructura gigantescas y una misión de seguridad que puede chocar con la presión por avanzar deprisa. La futura OPI de Anthropic será tanto un examen financiero como un referéndum sobre quién debe controlar la IA más potente.